Un creativo que ya no crea, un amante que ya no ama, un vivo que ya no vive. En definitiva algo que ya no es lo que era, ni lo será aunque llegue la primavera.
Un nuevo ser se perfila en el siniestro horizonte, un ser distinto al antes visto, pero de la misma humana naturaleza, con nuevos caprichos insatisfechos, con un nuevo techo que lo esconda de las dagas afiladas. Donde pueda resguardarse de palabras malintencionadas, y con un nuevo destino aguardando en las heladas.
La hora le ha llegado de ser encadenado, para hundirse hasta el fondo de los sueños que lo habían perturbado. El círculo esta cada vez más cerrado, ya ni siquiera podrán salvarlo los fantasmas del pasado. Está sólo en este nuevo mundo que de sus pesadillas ha sido creado.
Por estas razones es que el sexto sello está por ser quebrado y la inminente muerte le espera donde se junta el negro con el celeste.
La nueva luz mostrará lo que debió ser antes de detenerse en cautivar los afilados dientes de su mente, donde aguardo pacientemente lo que otros creaban en su suerte.