miércoles, 8 de abril de 2015

Una gota del fuego

En este mes, en estos tiempos, en este cuerpo.
En ésta historia que no tiene anhelo, de pisadas que no dejan marca en el suelo, de espesuras que esconden el velo, y de palabras que atraen al hielo.

Desde ese mismo cuerpo reviento, reviento en tierra y al viento,  al descampado y al desierto, a los grandes bosques y al firmamento.

Me expando, me concentro, me nutro y me sano.

Revientan mil veces los truenos de piedra, sus lenguas ardientes expanden su mordida. Aguas hierven, suben y bajan incandescentes. Los hombres las ven llevar lo que creían sus vidas.
Se desmiembran pilares enraizados, las caras comienzan a mostrar sus marcas y ya no es tan fácil acallar cicatrices desarrajadas, ajadas, quemadas y enlodadas.

Aquí señores… El que la hace ¡la paga!

jueves, 24 de abril de 2014

martes, 20 de agosto de 2013

Los domingos del viejo

Encerrado como cigarrillo en la cajetilla, como el licor en la botella, así es mi vida. Solitaria por las noches, aburrida por las mañanas, acaloradas por las tardes, y estruendosas al medio día. Pero cuando digo al medio día, me refiero ¡justo al medio día! pues nuestra casa está al lado de la iglesia y las campanadas… bueno ya se harán a la idea de porque es estruendoso al medio día.
Las tardes son sin lugar a dudas lo peor, cuando la transpiración no se sabe si es parte de la polera o la polera es parte de uno, cuando el agua es el oro que baña mi cuerpo ya arrugándose desde hace un buen tiempo, y que decir de esa peineta que lo único que hace es dejarme más calvo.
Puedo parecer exagerado, pero en realidad no todo es malo, siempre me vienen a ver los nietos por los domingos. Hay que estar bien arregladito me dice la vieja, cuando me quejo de la peineta. Por lo menos no me dice nada cuando cepillo la placa sin ponérmela, ¿será por que lo hago a escondidas? debe ser eso.
         Cuando el aseo ha terminado pongo mi silla regalona frente al ventilador, que la mayor parte del tiempo da aire caliente, y de repente arroja alguna que otra mosca distraída en pleno vuelo.
         Al momento de oler las galletas que prepara la vieja para los niños, trato de no hacerme ilusiones, ya que la última vez que vinieron se me cayó la placa comiendo galletas; desde ahí que trato de no comer delante de ellos, así que me conformo con mi vaso de agua con dos hielos, ¡ni más ni menos!

         Debo estar atento a cuando lleguen, porque cuando lo hacen, se me tiran los tres encima y nunca alcanzo a pararme. Una vez intenté hacerme el dormido para que no se me tiraran y me resultó, tan bien que desperté cuando se habían ido, así que hoy voy a intentar otra cosa. Ojalá tenga suerte, porque disfruto ¡tanto cuando vienen! que se me olvida el calor, la soledad y los campanazos, ¡justo al medio día!

miércoles, 12 de junio de 2013

Desde adentro

A tu corazón abierto             me detengo a darle un beso
     A tu coraza puesta        me aferro sin bandera
      Salto de una a otra     esperando la tercera
               Mientras el viento me avienta
                     a volar como cometa
                      correr como atleta
                      pensar como poeta
                         Y sin esperar
                             a nacer
                             te beso.

sábado, 4 de mayo de 2013

Desahógate por mi


Nube llévate mis penas y termina con esta condena
Deja de rondar mi cabeza y fusionarte con mis venas
Ya he pasado bastante, y si bien no quiero angustiarte
A ti no te cuesta tanto romper en lluvia y desahogarte

Mi lecho no da descanso aunque me funda con humo manso
La entrega sólo me deja una sensación de que no hay descanso
Y por más que intento quitar con chuzo y pala el dolor enterrado
Lo único que logro roer es mi voluntad y quedarme descalzo

Pasará éste Invierno y también pasará el Verano
Y la primavera escondida bajo éste gran Otoño.
Tomará las hojas otoñales, beberá las lluvias invernales
Y cuando menos lo espere alumbrará el verano
Y por vez primera no esperaré nada de los humanos 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Viaje sin maletas


En un tiempo sin memoria, en un suspiro sin aire, he venido a este lugar a contarles del nuevo baile.
Aquellos que aun no entiendan, aquellos que aun no nacen, espero elijan bien las maletas para este viaje.
Sobrarán razones, sobrarán paisajes, para aprender lo que jamás han podido robarles.
Podrá la vuelta doblar el ciclo, y servir asi de engranaje, para algo que aun no ha comenzado a forjarse.
Espíritus temidos, carnales sin traje, recorren espacios sin que nadie los retrase. Pero el momento se acerca, como se aleja el terminal cuando recién comienza el viaje.
Desde una parada distante, muchos esperan su turno en tu viaje. Esperan sin saber. Esperan en su viaje; que de una u otra forma ayudes a llevar su equipaje.
 Y cuando por fin entiendas el motivo de éste viaje, dejarás tu tarea de engranaje, para convertirte en paisaje.

jueves, 22 de marzo de 2012

Una rama de un gran nido

Si el ojo te mira sin hacer ningún sonido,
esperando a que tus sentidos dormidos, no noten su sigilo.
Aprovechando cada pausa, cada limbo; que se abre en un latido.
Y tú, cabizbajo, no notas que ya eres parte del mismo.

Si los segundos te mostraran su verdadero tiempo.
Y el espacio entendieras alejado de lo ya escrito.
 Podrías mirar a los ojos tu ser dormido, y escupirte en la frente sin aparente sentido.
Y tal vez, sólo tal vez entenderías parte de lo no vivido.

Pero entre cerros de libros y aparentes eruditos, difícil tarea es a la que te invito.
Cierra los ojos que tienes, para ver los distintos matices, de uno sólo de tus ronquidos.
Y puede que sientas desde otro lugar, del cual supuestamente no estás,
y entiendas el ser que formas desde cuando aun eras un nido.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Siempre camina con distintas vestimentas


Al principio sus pisadas fácilmente eran borradas por el viento, …

Cuando los árboles marcaron su presencia ya no quedaban ni sus pasos ni se marcaba su silueta
Muchas veces no vestía más que su sombra, pero muchas otras adornaba su cuerpo de pieles o telas, de vivos colores o mas opacos que en ocasiones su conciencia.

Sabía o creía saber lo que era amar, pero también solía hacer la guerra
En ocasiones miraba las estrellas, y a través de ellas quería entender la tierra, sin darse cuenta que lo buscado en las alturas también se da en la arena.

No comía lo mismo, ni siempre tenía las mismas alergias, muchas veces sus enfermedades lo llevaban a tocar la tierra, pero la mayoría de las veces se paraba y luchaba con ellas.

Tal como las hormigas muchas veces fue obrera, si bien nunca le faltó ser tratada como reina.
En muchos lugares se reposaba pensando que sería de ella, o como habrá sido la que caminó antes que ella.
No muy adepta al suicidio fue verdugo y su cabeza rodó en una cesta. Si bien disfrutaba ser un lobo y le placía ser oveja, nunca entendió porque no afectaba su conciencia. El ser comido y devorada sin asco y con entereza.

Quizás cuando miraba al pasado y no lograba verse a si mismo, seguramente entendía que el paso que había dado ya había marcado su huella y nada podría hacer para esconderlo de los ojos de la existencia. Por lo mismo tal vez no se detenía a pensar el próximo, sabiendo que en unos momentos ya no sería su problema.
Con todo eso muchas veces en su cabeza y la mayoría con su lana de oveja, varias veces volvía corriendo tras sus pasos a escarbar en sus huellas algo que le diera pistas de entendimientos olvidados en su cabellera que cada día se deshacía de unos cuantos hilos de sabiduría plateada.
Si bien un par de veces lo vi cargando pesos ajenos, poco demoré en darme cuenta que de ajeno tenían lo que para mí tiene este recuerdo en mi cerebro.
Quizás en unos siglos más pueda contaros mas de ella, sin embargo creo que será la misma historia escrita con otras letras y en otro idioma.

lunes, 6 de junio de 2011

Descalzo en las espinas

Un creativo que ya no crea, un amante que ya no ama, un vivo que ya no vive. En definitiva algo que ya no es lo que era, ni lo será aunque llegue la primavera.
Un nuevo ser se perfila en el siniestro horizonte, un ser distinto al antes visto, pero de la misma humana naturaleza, con nuevos caprichos insatisfechos, con un nuevo techo que lo esconda de las dagas afiladas. Donde pueda resguardarse de palabras malintencionadas, y con un nuevo destino aguardando en las heladas.
La hora le ha llegado de ser encadenado, para hundirse hasta el fondo de los sueños que lo habían perturbado. El círculo esta cada vez más cerrado, ya ni siquiera podrán salvarlo los fantasmas del pasado. Está sólo en este nuevo mundo que de sus pesadillas ha sido creado.
Por estas razones es que el sexto sello está por ser quebrado y la inminente muerte le espera donde se junta el negro con el celeste.
La nueva luz mostrará lo que debió ser antes de detenerse en cautivar los afilados dientes de su mente, donde aguardo pacientemente lo que otros creaban en su suerte.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Y punto

Ambos se encontraron finalmente.
Pero, no vivieron felices para siempre.
Uno se fue a Valdivia y el otro quedó en septiembre.

martes, 10 de mayo de 2011

Caminando en la arena

Alguna vez fuiste tú,
la que no me escondía su luz.
Ahora ya no veo, a más de un metro,
por lo que calculo, ahora mis pisadas.

Ya no se quien eres;
Ni qué, de mí quieres;
Sólo veo carcajadas,
cuando me das una mirada.

Parece ser de mal gusto,
aunque no le tengo susto.
Pero por algo siempre pasa,
el animal cabeza gacha.

No necesito levantarme,
para de todo enterarme.
Solamente quedara vacía,
la canción que te tejía.

viernes, 6 de mayo de 2011

Sonrisa de tiza

Pensar que te alejas;
imaginar que te quedas;
y escondido en las sombras;
como en un toque de queda.

Vislumbro tu sonrisa;
pero parece de tiza;
siempre dudando;
y nunca arriesgando.

Lo veo en tu cuerpo;
lo siento en tu aliento;
el mar de burbujas;
que yo también siento.

Recuerdos de verano,
sueños de invierno;
veremos nuevamente;
en nuestro lecho descubierto.

jueves, 5 de mayo de 2011

Al compás del bastón

Los vientos de lluvia no me avisan ya sus rutas,
solamente los siento pasar entre mis arrugas.

Mis venas en su sangre transportan vinagre,
que quedó del vino que no te tomaste.

La sabia amarga que me recorre a toda hora,
ya no alcanza si quiera para llenar una copa.

Los charcos de barro en los caminos rurales,
albergan en sus gotas mis penurias otoñales.

Mis dedos no sienten los fríos de la mañana,
puesto que los he dejado dormidos en mi cama.

Mis pesados pies ya solos no me transportan,
y una pierna de castaño me acompaña como mi sombra.

Y si bien ya no veo, ni escucho tanto,
de vez en cuando le doy vida, a uno que otro tango.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La danza de las marionetas

Si tu ciudad ardiera en llamas,
tal como nosotros en tu cama.
¿Dónde quedarían los viejos humores,
que se balanceaban como tus tambores?

Si tus piernas como poderosos edificios,
subiera por una escalera piso, por piso.
Aferrándome a tus suaves carnes,
tal como a la vida el hambre.

Si como riendas tomara tus cabellos,
aferrando tu dolor a mi deseo.
Para que no escapes ni por un segundo,
a los placeres carnales de este mundo.

Dejando nuestros cuerpos moverse
como sin la cabeza una serpiente.
Dando tórridas y retorcidas vueltas
apaciguadas por la mezcla perfecta.

Y sin pronunciar una palabra,
se acaba la función completa.
Quedando en libertad nuestras almas,
como dos adormiladas marionetas.

jueves, 28 de abril de 2011

Manto de huesos

El manto de pesar que cargo hoy en mis hombros,
honestamente, ni se parece al que cargo en mis ojos.

Sólo huesos rotos y venas abiertas quedan en mí,
después de aquella triste y sombría noche de abril.

Si compararse pudieran dolores tan distintos,
creo que daría lo mismo uno blanco que uno tinto.

No pretendo cargar ponchos ajenos,
sólo pretendo sacarme el veneno.

Lo que cueste pagaré gustoso en sangre.
Siempre que de este modo evite marchitarme.

Dicen que no hay mal que dure cien años,
pero nadie tiene los cojones de esperarlos.

Tendré toda la vida para llenarme de males,
así como para aprender, con ella a levantarme.

Así es que dejo los huesos que me sobran,
apilados y ensangrentados en la alfombra.
Para quien los quiera hacer parte de su sombra.

miércoles, 27 de abril de 2011

Manzana de invierno

Cada día es una nueva manzana,
que ese hermoso árbol nos regala.

Cada mañana al despertar,
sigue mostrando con alegría tu cara.

Cada luz y cada sombra
en la noche tu perfume esconde.
Sin que necesite ver en la nubes
ni en los rayos tus fulgores.

Parece eterno y también tierno,
lo que depara este frío invierno.

Espero no se vaya en silencio,
como todo lo que roba el viento.

Si rápido se lo lleva y no lo devuelve,
ojalá a tientas en lo oscuro lo encuentre.

martes, 26 de abril de 2011

Siempre se pueden mirar desde otra ciudad las estrellas

Si las cartas no llegaran a los destinatarios;
Si nunca pudiéramos cambiar de barrio;
Si condenados a actuar en el mismo escenario,
ni siquiera consiguiéramos cambiar de vestuario.

Si la luna dejara de cambiar su cara;
Si las estrellas estáticas se quedaran;
Si siempre el mismo perro por la noche aullara,
¿para qué dar por la noche una larga caminata?

Si la luz disparara al chocar los mismos haces;
Si los libros relataran los mismos desenlaces;
Si tus manos me arrancaran todos mis disfraces,
de que serviría que con el tiempo cambiase.

Si idénticamente eterno todo se volviese;
Si te diera lo mismo darle agua o leche;
Y ni un suspiro o estrella te estremeciese,
que consigo con dejar al azar mi suerte.

lunes, 25 de abril de 2011

Lazos Milenarios

Si bien muchos de hambre viven muriendo,
la mayoría de los que bien comen ni siquiera esta viviendo.
Tanto las mentes han encerrado,
que ni siquiera saben que tienen candado,
y han dejado que otros digan quien tiene un criterio formado.

Si bien los gringos por su Estado son amedrentados,
no es menos cierto que los latinos son adiestrados.
Chinos e Indios a sabiendas son explotados;
Africanos con látigos de hambre son azotados;
Indígenas de todo el mundo son discriminados y exterminados;
Y estos sufrimientos y vivencias están entrelazados.

Caminamos carreteras y caminos doblados,
que transitamos desde hace leguas de años.
No vemos en los ojos que tenemos lejanos,
sólo por no ver nuestro futuro o nuestro pasado.

Escondemos en nuestras venas e idiomas,
pálidas piernas, lágrimas negras, y ojos rasgados.
Buscando diferencias o coincidencias
desviamos lo que en realidad buscamos,
ver la energía que por dentro llevamos.

Una mente tiene mil variantes y maneras de entenderte,
sea que te vas yendo o te esperen impacientes,
y sea en la selva o lleno de gentes.
Nunca sabrá un chino lo que es ser un negro agreste,
como no sabrá un latino lo que es ser kamikaze en oriente.
Pero la conexión y energía de todo ser viviente,
se siente en todo el mundo cada vez que se estremece.

jueves, 14 de abril de 2011

Coherente in

Escondido en la neblina, miro por entre medio de la cortina;
Desde lo alto de la escalera en puntillas me pongo para ver los astros;
Con la lupa al elefante, y a una hormiga bien distante.

Vendo lo que es mío, y regalo todo lo tuyo;
Recibo de malas ganas cosas, pero las devuelvo con cariño;
Si necesitara matarme mis propias balas podrían ayudarme.

Si se me cayera un diente, no podría ya morderte;
Podría estar a tu lado, pero no me agrada mirar tu costado;
Parezco ser un niño, pero ya me dicen anciano.

Ahora suena coherente, la palabra incoherente;
Parezco loco yo, pero tú eres el que lees;
Locuras o corduras, en las buenas y en las más duras.

Lo emprendido ha sido cumplido, aunque no se haya entendido;
Buscar una manera diferente, de analizar mi mente con tu mente;
Nuestras incipientes mentes, ya son un poco mas diferentes;

En mi oído el olvido, ya dejo de hacer ruido;
Ahora espero que al olvido, mandes todo lo leído.

miércoles, 13 de abril de 2011

¿Será otro?

Caminando pasos de otro, transito entre este mundo y el otro.
Con un velo de piel por ropajes, y una cadena de equipaje.
Nunca quise este traje pero es el mejor para este viaje.
Que comienza con una primavera y termina donde quiera.

Los pasos dados, son cosas que no entendí en el pasado,
ahora, al verlos estáticos, podría saber donde marcar el trazo.
Pero volver?
Para que!
Si lo pasado ya tasé.
Y conforme y disconforme quedé!

Al mirar hacia el frente, ya no veo colores,
todo se muestra vestido de claros verdes ocres,
cálidos y fríos todos revueltamente reunidos.
Pero en medio de todo, solo camino por un río,
que recuerda a mis sentidos, el niño ya escondido.
Maniatado, aburrido, y casi arrepentido.

Si bien el viaje es nuevo, se llena de recuerdos olvidados
Como un libro lleno de pasajes subrayados.
Marca páginas, hojas dobladas y dibujos en las esquinas,
son sólo formas de recordar aventuras echas en estas vidas.

Este viaje se me hace ajeno.
Parece estar viviéndolo otro.
No se si podré cerrar los ojos,
o contárselo alguna vez a otro.
¿Quizás esté naciendo,
o tal vez matando a otro?
Lo único que me queda claro
es que debo ser otro, o no?