jueves, 28 de abril de 2011

Manto de huesos

El manto de pesar que cargo hoy en mis hombros,
honestamente, ni se parece al que cargo en mis ojos.

Sólo huesos rotos y venas abiertas quedan en mí,
después de aquella triste y sombría noche de abril.

Si compararse pudieran dolores tan distintos,
creo que daría lo mismo uno blanco que uno tinto.

No pretendo cargar ponchos ajenos,
sólo pretendo sacarme el veneno.

Lo que cueste pagaré gustoso en sangre.
Siempre que de este modo evite marchitarme.

Dicen que no hay mal que dure cien años,
pero nadie tiene los cojones de esperarlos.

Tendré toda la vida para llenarme de males,
así como para aprender, con ella a levantarme.

Así es que dejo los huesos que me sobran,
apilados y ensangrentados en la alfombra.
Para quien los quiera hacer parte de su sombra.

miércoles, 27 de abril de 2011

Manzana de invierno

Cada día es una nueva manzana,
que ese hermoso árbol nos regala.

Cada mañana al despertar,
sigue mostrando con alegría tu cara.

Cada luz y cada sombra
en la noche tu perfume esconde.
Sin que necesite ver en la nubes
ni en los rayos tus fulgores.

Parece eterno y también tierno,
lo que depara este frío invierno.

Espero no se vaya en silencio,
como todo lo que roba el viento.

Si rápido se lo lleva y no lo devuelve,
ojalá a tientas en lo oscuro lo encuentre.

martes, 26 de abril de 2011

Siempre se pueden mirar desde otra ciudad las estrellas

Si las cartas no llegaran a los destinatarios;
Si nunca pudiéramos cambiar de barrio;
Si condenados a actuar en el mismo escenario,
ni siquiera consiguiéramos cambiar de vestuario.

Si la luna dejara de cambiar su cara;
Si las estrellas estáticas se quedaran;
Si siempre el mismo perro por la noche aullara,
¿para qué dar por la noche una larga caminata?

Si la luz disparara al chocar los mismos haces;
Si los libros relataran los mismos desenlaces;
Si tus manos me arrancaran todos mis disfraces,
de que serviría que con el tiempo cambiase.

Si idénticamente eterno todo se volviese;
Si te diera lo mismo darle agua o leche;
Y ni un suspiro o estrella te estremeciese,
que consigo con dejar al azar mi suerte.

lunes, 25 de abril de 2011

Lazos Milenarios

Si bien muchos de hambre viven muriendo,
la mayoría de los que bien comen ni siquiera esta viviendo.
Tanto las mentes han encerrado,
que ni siquiera saben que tienen candado,
y han dejado que otros digan quien tiene un criterio formado.

Si bien los gringos por su Estado son amedrentados,
no es menos cierto que los latinos son adiestrados.
Chinos e Indios a sabiendas son explotados;
Africanos con látigos de hambre son azotados;
Indígenas de todo el mundo son discriminados y exterminados;
Y estos sufrimientos y vivencias están entrelazados.

Caminamos carreteras y caminos doblados,
que transitamos desde hace leguas de años.
No vemos en los ojos que tenemos lejanos,
sólo por no ver nuestro futuro o nuestro pasado.

Escondemos en nuestras venas e idiomas,
pálidas piernas, lágrimas negras, y ojos rasgados.
Buscando diferencias o coincidencias
desviamos lo que en realidad buscamos,
ver la energía que por dentro llevamos.

Una mente tiene mil variantes y maneras de entenderte,
sea que te vas yendo o te esperen impacientes,
y sea en la selva o lleno de gentes.
Nunca sabrá un chino lo que es ser un negro agreste,
como no sabrá un latino lo que es ser kamikaze en oriente.
Pero la conexión y energía de todo ser viviente,
se siente en todo el mundo cada vez que se estremece.

jueves, 14 de abril de 2011

Coherente in

Escondido en la neblina, miro por entre medio de la cortina;
Desde lo alto de la escalera en puntillas me pongo para ver los astros;
Con la lupa al elefante, y a una hormiga bien distante.

Vendo lo que es mío, y regalo todo lo tuyo;
Recibo de malas ganas cosas, pero las devuelvo con cariño;
Si necesitara matarme mis propias balas podrían ayudarme.

Si se me cayera un diente, no podría ya morderte;
Podría estar a tu lado, pero no me agrada mirar tu costado;
Parezco ser un niño, pero ya me dicen anciano.

Ahora suena coherente, la palabra incoherente;
Parezco loco yo, pero tú eres el que lees;
Locuras o corduras, en las buenas y en las más duras.

Lo emprendido ha sido cumplido, aunque no se haya entendido;
Buscar una manera diferente, de analizar mi mente con tu mente;
Nuestras incipientes mentes, ya son un poco mas diferentes;

En mi oído el olvido, ya dejo de hacer ruido;
Ahora espero que al olvido, mandes todo lo leído.

miércoles, 13 de abril de 2011

¿Será otro?

Caminando pasos de otro, transito entre este mundo y el otro.
Con un velo de piel por ropajes, y una cadena de equipaje.
Nunca quise este traje pero es el mejor para este viaje.
Que comienza con una primavera y termina donde quiera.

Los pasos dados, son cosas que no entendí en el pasado,
ahora, al verlos estáticos, podría saber donde marcar el trazo.
Pero volver?
Para que!
Si lo pasado ya tasé.
Y conforme y disconforme quedé!

Al mirar hacia el frente, ya no veo colores,
todo se muestra vestido de claros verdes ocres,
cálidos y fríos todos revueltamente reunidos.
Pero en medio de todo, solo camino por un río,
que recuerda a mis sentidos, el niño ya escondido.
Maniatado, aburrido, y casi arrepentido.

Si bien el viaje es nuevo, se llena de recuerdos olvidados
Como un libro lleno de pasajes subrayados.
Marca páginas, hojas dobladas y dibujos en las esquinas,
son sólo formas de recordar aventuras echas en estas vidas.

Este viaje se me hace ajeno.
Parece estar viviéndolo otro.
No se si podré cerrar los ojos,
o contárselo alguna vez a otro.
¿Quizás esté naciendo,
o tal vez matando a otro?
Lo único que me queda claro
es que debo ser otro, o no?

martes, 12 de abril de 2011

Desde el pasado

La triste canción que hoy canto yo,
será la verde súplica que memorizarás tú.
La analizarás y no le encontrarás armonía,
hasta que sientas en tu corazón lo que yo sentía.

Cada mañana al despertar será un nuevo día,
y la noche te esperará cada vez mas definida.
Esperarás que los astros te develen sus secretos,
pero a ti te revelará lo que quieras, pero incompleto.

Si al amanecer no encuentras aquella mano,
será la tuya quien conteste a través de un piano.
Y danzando tus dedos entre negro y blanco,
hallarás al final de las teclas, otra mano.

Cada vez que tus manos mires, no sabrás si es que vives,
o son otros los a que a través de tus venas reviven.
El dolor en tus entrañas no podrás diferenciar de los de tu alma,
ya que tus sentimientos y pasiones unirás en una sola cana.

Cuando dudas vengan a tocar tu puerta,
no confiarás ni en tus propias respuestas.
Ya sabrás que tu mente todo lo logra,
y desconfiaras de tu propia sombra.

La muerte verás cercana,
pero de una distancia extraña.
Por la cual verás la realidad,
cómo si fuese una ventana.

lunes, 11 de abril de 2011

Los mortales

Los mortales no saben cargar con las penas y sus cadenas,
las llevan en los hombros en vez de en el alma y por eso les pesan.

Los mortales no saben del día y la noche,
porqué sólo viven a medias en alguno de ellos y sin reproches.

No saben de ternura, solo la experimentan,
y no la disfrutan en múltiple conciencia.

Confunden a sus enemigos más cercanos,
creyendo que por ellos son amados.

Los mortales sus alas hace tiempo perdieron,
y ya no saben volar ni en sus sueños.

Perdieron el gusto de la vida,
y lo cambiaron por una silla.

Los mortales temen a la muerte,
cómo el azar a la buena suerte.

No saben vivir,
porqué temen sufrir.

La inmortalidad los cansó,
así como me canso yo.

La mortalidad extingue la luz,
tal como crees que te apagaras tu.

viernes, 8 de abril de 2011

Esperando en el frío

En una noche fría;

En un puerto de la zona central;

Un bar de puertas abiertas de par en par;

En la barra una mujer bebe un trago en soledad.



La misma noche fría;

En un bote en altamar;

Un motor que no ha dejado de bramar;

Un pescador de barba gruesa navega en soledad.



La misma noche ya más fría;

El motor en el puerto ya dejo de sonar;

La barra ya vacía con un trago a medio tomar;

Ahora solamente la Luna queda en soledad.

jueves, 7 de abril de 2011

Una escalera

Una escalera que me lleve a ninguna parte,
busco por las noches para no poder encontrarte.
Hacia donde vaya no me interesa, sea que suba o baje.

Si sus peldaños fueran pequeños, no podría quejarme,
o tan grandes fueran que se perdieran en Marte.
No me cansaría sabiendo, que de tu dulzor pudiera olvidarme.

Incluso podría ser eterna, con tal que de ti no me hable,
y si de ti me hablara, mis oídos pudiera quitarme,
y tirarlos fuera del espacio donde tu voz ya no pueda alcanzarme.

O que diera vueltas en círculos, pasando por la misma parte,
Con tal que mis ojos, cansados y extasiados de tanto mirarte,
se durmieran para siempre como tu corazón que ya no se abre.

Por último, una escalera al cielo que con música me lance,
al abismo donde se arrojan los cuerpos, que ya no quiere nadie,
y apilados y olvidados, formen una escalera que al infierno me baje.

Y si la escalera no existe, la construiré con mis manos parte por parte,
con recuerdos, con sueños, hasta donde mi imaginación alcance,
con tal de escapar de tus pasos, que mi vida de a poco parten.

miércoles, 6 de abril de 2011

Desde niños, encaminados

Gentes a mares, cerebros vedados,
ya no hay pies descalzos que pisen los charcos,
pero si lugares prohibidos y escondidos,
que se esconden a los que antes llamábamos niños.
Sin pensar siquiera  en lo traviesos que fuimos,
dejando que los carteles y rejas críen a nuestros hijos.

Los pastos cada vez más esquivos,
los árboles que ya no parecen estar vivos,
los insectos que ven como destruimos sus nidos.
Y los inocentes que creen lo que nosotros mentimos,
tal como lo creímos nosotros cuando éramos críos,
sin prever, que en eso sería en lo que nos convertiríamos.

De chicos también desconfiamos, y nos amordazaron.
Sus palabras y poder de nosotros se apoderaron,
sin darse cuenta que con sus actos un daño causaron.
Que en la profundidad de los juegos ya se iban notando;
que entre sus miles de reglas se venían perfilando;
y tantos otros complejos de los que nos iban atiborrando.

De medianos nos acobardaron y dudamos en alzar la mano,
a pesar de tener tan claro que lo negro, llamaban blanco.
Y con castigos y sobornos nuestro pensar seguían doblegando.
Con buenas intenciones, y a pesar de que con cariño los reparos,
pero sin ver a los ojos, a ese ser con cuerpo enano,
que desde ya un buen tiempo vivía y sentía en este plano.

De grandes ya nos olvidamos de lo que de niño soñamos,
ya cambiados nuestros anhelos por algún que otro estropajo.
Ensimismados en otro ser, que de nuestros cuerpos se ha adueñado,
difícil se hace recordar como se sentía la libertad en nuestras manos.
Sentir, experimentar, volar como si nadie nos estuviera cuidando,
todo eso ya olvidado, y etiquetado como recuerdos del pasado.

De viejos nos dimos cuenta que solo de niños fuimos humanos,
y disfrutamos de esas inmensas tortas de barro,
sin preocuparse de infecciones, bichos, ni dientes picados.
Sólo era el instinto, el sentir, el primer amor en el barrio,
donde cada uno hacia y decía entre tus pares de 7 años,
sin que fueran coartando la persona en que te ibas transformando.

martes, 5 de abril de 2011

El florecer de una lágrima


Si el destino de los astros en tus ojos estuviera,
porqué veo mi futuro en tus ojos eso explicaría,
te pediría que no los apartes de mi ni un sólo día.

Si cansado ya de amarte un día yo me fuera,
sé que buscaría tu esencia en los amores que vinieran,
aunque fuera enfermizo y aunque tu nombre tuvieran.

Si leyendo y releyendo una duda se entreviera,
que los versos entre si ninguna ilación tuvieran,
sé que entre acentos y comas escondido el mensaje vieras.

Si tuvieran por un nombre en una estrofa se cambiara,
pareciera que tu nombre a escondidas se dijera,
pero realmente las rimas mandan y puede ser cualquiera.

Ya alejado de los montes y las estrofas un día lloviera,
quisiera pasar por un arroyo y que mi tierra en el viera,
para arrojarme sin pensarlo y con los recuerdos en el clavo diera.

Y entre tanta agua y pensamientos de antiguas primaveras,
pudiera llorar un segundo y que al otro sonriera,
sabría que ya mi tierra, rodea por completo el planeta.

lunes, 4 de abril de 2011

¿Y si ...?

Si una ofrenda hoy te diera.
¿Quien me asegura,
que en basura no se convirtiera?

Si una bella pero triste mañana,
algo al oído te preguntara,
y tu sin mirarme nada me respondieras.

Si una noche despejada
una estrella te diera.
Y la noche siguiente, ésta  no apareciera.

Si antes de decirte lo que por ti sintiera,
camino a tu casa yo muriera.
Podría ser el fantasma que siempre te penara.

Si por la oscuridad en la noche,
tu vela se apagara.
¿sabrías a oscuras, encontrar mi casa?

Si melancólico, valiente y borracho,
un día a tu ventana llegara.
¿Qué se sentiría que a botellazos me echaras?

Si no sabiendo que hacer,
unas letras te escribiera.
¿Quién me asegura que tú las leyeras?

Si llevando una estrella de ofrenda,
borracho hacia tu casa muriera.
¿Quien te contaría cual iba a ser tu estrella?

viernes, 1 de abril de 2011

Detrás del polvo

Si en las arenas del desierto me sumerjo,
y en poco tiempo me confundo con el polvo.
Encontrando en sus entrañas a los muertos de las estepas,
recorriendo por las napas los recuerdos de otras razas.

Con solo dos brazos nadar grácilmente como dando trazos,
entre huesos sueltos, esqueletos enteros y mas de un mazo.
Lograr caminar por recuerdos y llantos de pueblos enteros,
que sucumbieron o desfallecieron antes de ser ése su tiempo.

Artesanías corrompidas por el paso de las aguas y las guerras.
Niños sin juventud con intenciones de huir del paso de las rocas.
Viejos de pomposos entierros con una sonrisa en los labios.
Un par de sedientos escenarios  en unas vasijas de barro.

Erosiones y agresiones que esconden deshumanizadas lesiones,
escondidas de los viajeros e intrusos buscadores por cientos de soles.
Guardan en secreto historias que sucedieron en distintas locaciones,
tratando de perdurar los recuerdos en intactas condiciones.

Los que no se salvan, siguen una historia en museos y salones
Donde conocen historias que no dejarían dormir ni a los mayores
Sus dilatados sentidos ya no guardan ni siquiera su destino,
sólo siguen la corriente y se revelan a sus poseedores aún vivos.

Pero tarde o temprano, el descanso les llega como una a otra mano,
envolviendo el nuevo techo, la nueva tierra y el antiguo hueso.
Compartiendo ahora la misma muerte, aunque sea después de largos años,
entre astillas y escombros, pareciendo compartir un mismo pasado.