jueves, 6 de diciembre de 2012

Viaje sin maletas


En un tiempo sin memoria, en un suspiro sin aire, he venido a este lugar a contarles del nuevo baile.
Aquellos que aun no entiendan, aquellos que aun no nacen, espero elijan bien las maletas para este viaje.
Sobrarán razones, sobrarán paisajes, para aprender lo que jamás han podido robarles.
Podrá la vuelta doblar el ciclo, y servir asi de engranaje, para algo que aun no ha comenzado a forjarse.
Espíritus temidos, carnales sin traje, recorren espacios sin que nadie los retrase. Pero el momento se acerca, como se aleja el terminal cuando recién comienza el viaje.
Desde una parada distante, muchos esperan su turno en tu viaje. Esperan sin saber. Esperan en su viaje; que de una u otra forma ayudes a llevar su equipaje.
 Y cuando por fin entiendas el motivo de éste viaje, dejarás tu tarea de engranaje, para convertirte en paisaje.

jueves, 22 de marzo de 2012

Una rama de un gran nido

Si el ojo te mira sin hacer ningún sonido,
esperando a que tus sentidos dormidos, no noten su sigilo.
Aprovechando cada pausa, cada limbo; que se abre en un latido.
Y tú, cabizbajo, no notas que ya eres parte del mismo.

Si los segundos te mostraran su verdadero tiempo.
Y el espacio entendieras alejado de lo ya escrito.
 Podrías mirar a los ojos tu ser dormido, y escupirte en la frente sin aparente sentido.
Y tal vez, sólo tal vez entenderías parte de lo no vivido.

Pero entre cerros de libros y aparentes eruditos, difícil tarea es a la que te invito.
Cierra los ojos que tienes, para ver los distintos matices, de uno sólo de tus ronquidos.
Y puede que sientas desde otro lugar, del cual supuestamente no estás,
y entiendas el ser que formas desde cuando aun eras un nido.