miércoles, 30 de marzo de 2011

Entre vientos

Dos gritos encontrados de tiempos pasados,
han pasado por mi lado sin haberlos asimilado.
Creo que eran palabras de un enamorado,
que siguió cantando a su amor desde el tejado.
No escuchando lo que le su inspiración le gritaba del otro lado.

Desde un ángulo distinto y no tan endulzado,
grita sin tapujos que la rumba se ha acabado,
ya que las notas que buscaba, de otra boca han sonado.
Y sin saber que hacer entre los dos cantos entonados,
se ha marchado a refugiarse al más alto de los palcos.

El enamorado sin dudarlo con el viento norte va cantando,
sus armonías que desde los techos, la gente va escuchando,
y todos con tristeza la oreja intrusa van parando.
Pero estos y aquel, cuenta de todo se van dando,
que los cantos que cantaba, en otros oídos van sonando.

Desde el palco un sentimiento sin remordimientos ni reparos,
del cielo va esperando el cantar de los aislados.
Que compartan atentos sus pesares y sus llantos,
sin saber en realidad lo que con eso van creando,
en un corazón despojado ya, de la capacidad del canto.

Del tejado con rapidez y fuerza el viento lleva el canto,
pero el viento del norte y del sur en el palco están chocando,
por lo que uno no escucha, lo que el otro va cantando.
Y así lo gritado, al olvido por las calles como mugre se va pegando,
hasta que las nuevas lluvias lo borren, como al enamorado del tejado.

martes, 29 de marzo de 2011

Del silencio al frío

Ayer fue el silencio.
Que reconforta cuando se acaba el aliento,
al igual que el sonido que resuena en la bocas de los muertos.

Hoy es el vacío.
Como un nido de donde ya se fueron los críos,
tal como el capullo después que la mariposa emprendió su camino.

Mañana será la niebla.
Que baja de las montañas en las madrugadas,
y a su paso se confunde con las tinieblas de noches nubladas

Pasado será el frío.
Que recorre indolente todo lo antes vivido,
acariciando con su implacabilidad mi cuerpo compungido.

En un tiempo más.
Quizás el silencio del vacío,
haga parecer niebla lo que en realidad es frío.

lunes, 28 de marzo de 2011

La Luna y mis manos

Si perdido en la niebla me encuentro tu mano
y de tu luz me apego como pescador al faro.

Si antes de que pronuncie tu nombre en el silencio
ya sabes que siento acerca de los muros y los gatos.

Si pudieran tus cabellos entrelazarse a los míos
como dos manos conociendo heridas del pasado.

Si de las tinieblas te hubiera rescatado
o de la luz cegadora me hubieras apartado.

Si las gracias no te diera por saborear tus labios
y en un instante todo volviera a su estado.

Seguiría el brillo de la luna recordando
todo tu cuerpo a su compás iluminado,
y cerrando ahora los ojos, como si lo hubiera soñado.

viernes, 25 de marzo de 2011

Soledad

Soledad, que bello nombre para tan triste destino,
que ni tristezas ni alegrías traes a mi nido,
que demoras por las tardes el ocaso ya tardío,
sin saber siquiera donde terminará el mío.

Esquive tu nombre años enteros,
y todo un hombre iba pareciendo.
Ahora; olvidado, maltrecho y destruido,
recuerdo que en sus ojos se veía el vacío.

Espero tu segundo nombre no sea Nieves ni Justa,
ya que la primera es muy fría y la segunda muy dura.
Prefiero una Soledad Esperanza o una Soledad Aurora
que me de expectativas o que sea una diosa.

Sólo unos años han pasado y cada vez veo mas cosas;
una Luna, una Tierra, una Estrella y una mariposa.
Y por mas que te busco otro nombre en la oscuridad,
me encuentro con que todas llevan por segundo nombre, Soledad.

jueves, 24 de marzo de 2011

La vela

Si escribir de algo sirviera, pasaría escribiendo;                                                      
si llorar de algo sirviera, llenaría botellas;
si pensar de algo sirviera, sería una lumbrera;
si hablarte de algo sirviera, seria tu mejor amiga;
si un regalo de algo sirviera, tendrías una tienda;
si un hijo de algo sirviera, ya serías abuela;
si un día cuenta te dieras, sería una novela;
si aun esperanzas tuviera, te entregaría una vela,
para que antes de que se apague, a mi vida volvieras.
Pero la vela no está en tu ventana y se esta terminando la mecha .....

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿ Y si me voy ?

Y si me voy? y dejo a otro en mi lugar,
hasta que ya no sepa de sentires,
hasta que no llueva entremedio de los adoquines.

Cuando de mármol sean mis ojos,
y por fin pueda ver a través de los colores vidriosos,
tal vez entonces vuelva a ser libre como los árboles y los cisnes.

Recién entonces volveré a vestirme con este cuerpo,
para recordar como se sentía en estos fríos y dudosos calcetines.