Alguna vez fuiste tú,
la que no me escondía su luz.
Ahora ya no veo, a más de un metro,
por lo que calculo, ahora mis pisadas.
Ya no se quien eres;
Ni qué, de mí quieres;
Sólo veo carcajadas,
cuando me das una mirada.
Parece ser de mal gusto,
aunque no le tengo susto.
Pero por algo siempre pasa,
el animal cabeza gacha.
No necesito levantarme,
para de todo enterarme.
Solamente quedara vacía,
la canción que te tejía.
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