Que reconforta cuando se acaba el aliento,
al igual que el sonido que resuena en la bocas de los muertos.
Hoy es el vacío.
Como un nido de donde ya se fueron los críos,
tal como el capullo después que la mariposa emprendió su camino.
Mañana será la niebla.
Que baja de las montañas en las madrugadas,
y a su paso se confunde con las tinieblas de noches nubladas
Pasado será el frío.
Que recorre indolente todo lo antes vivido,
acariciando con su implacabilidad mi cuerpo compungido.
En un tiempo más.
Quizás el silencio del vacío,
haga parecer niebla lo que en realidad es frío.
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