viernes, 25 de marzo de 2011

Soledad

Soledad, que bello nombre para tan triste destino,
que ni tristezas ni alegrías traes a mi nido,
que demoras por las tardes el ocaso ya tardío,
sin saber siquiera donde terminará el mío.

Esquive tu nombre años enteros,
y todo un hombre iba pareciendo.
Ahora; olvidado, maltrecho y destruido,
recuerdo que en sus ojos se veía el vacío.

Espero tu segundo nombre no sea Nieves ni Justa,
ya que la primera es muy fría y la segunda muy dura.
Prefiero una Soledad Esperanza o una Soledad Aurora
que me de expectativas o que sea una diosa.

Sólo unos años han pasado y cada vez veo mas cosas;
una Luna, una Tierra, una Estrella y una mariposa.
Y por mas que te busco otro nombre en la oscuridad,
me encuentro con que todas llevan por segundo nombre, Soledad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario