Escondido en la neblina, miro por entre medio de la cortina;
Desde lo alto de la escalera en puntillas me pongo para ver los astros;
Con la lupa al elefante, y a una hormiga bien distante.
Vendo lo que es mío, y regalo todo lo tuyo;
Recibo de malas ganas cosas, pero las devuelvo con cariño;
Si necesitara matarme mis propias balas podrían ayudarme.
Si se me cayera un diente, no podría ya morderte;
Podría estar a tu lado, pero no me agrada mirar tu costado;
Parezco ser un niño, pero ya me dicen anciano.
Ahora suena coherente, la palabra incoherente;
Parezco loco yo, pero tú eres el que lees;
Locuras o corduras, en las buenas y en las más duras.
Lo emprendido ha sido cumplido, aunque no se haya entendido;
Buscar una manera diferente, de analizar mi mente con tu mente;
Nuestras incipientes mentes, ya son un poco mas diferentes;
En mi oído el olvido, ya dejo de hacer ruido;
Ahora espero que al olvido, mandes todo lo leído.
No hay comentarios:
Publicar un comentario